El Instituto Valenciano de Dermatología y Estética recuerda la importancia de proteger la piel del sol, además de revisar lunares y manchas regularmente

El melanoma es el tipo más serio de cáncer de piel que se desarrolla en las células llamadas melanocitos, que son las encargadas de producir el pigmento (melanina) que da color a la piel. Con frecuencia el primer signo de un melanoma es un cambio de tamaño, forma, color o textura de un lunar.

Los lunares reciben el nombre técnico de nevus melanocítico. Los nevus melanocíticos a su vez, pueden ser clasificados en distintos tipos, según sus características y su color. La mayoría de pecas son totalmente benignas y no tienen ningún riesgo.

El número de nevus melanocíticos que una persona desarrolla a lo largo de su vida es variable (con una media de 20 a 50) y en él influyen factores genéticos y ambientales, fundamentalmente la exposición solar a qué ha sido expuesta la piel. Son proliferaciones dinámicas que cambian a lo largo de la vida. Las pecas pueden oscurecer su color en determinados supuestos, como por ejemplo con la exposición solar o durante el embarazo. Durante la edad adulta tienen tendencia a perder progresivamente su pigmentación e, incluso, pueden desaparecer.

El Dr. Carlos Guillén, director del Instituto Valenciano de Dermatología y Estética (IVADE), destaca que “el cáncer cutáneo es el tipo de cáncer más frecuente en el mundo y la incidencia de melanoma se está incrementando más rápidamente que cualquier otro cáncer pero también es el más prevenible de todos. Una ventaja fundamental es que una simple inspección visual, barata, sencilla e indolora, realizada por un profesional, es capaz de facilitar un diagnóstico precoz y mejorar el pronóstico”.

Si un lunar es de un color y permanece estable durante meses o años, lo más probable es que no haya ningún problema. Sin embargo, si observas algún cambio en el color de un lunar, no dejes de consultar con un dermatólogo. En ocasiones los cambios en el color pueden ser una pista para detectar un melanoma.

La regla del ABCDE

Las 5 señales de cambio en los lunares que se deben buscar son conocidas como la regla ABCDE:

  • Asimetría: un lunar que, cuando se divide a la mitad, tiene una forma irregular.
  • Bordes: un lunar con bordes que están poco definidos o son irregulares.
  • Color: cuando un lunar no presenta un color homogéneo.
  • Diámetro: un lunar con un diámetro superior a seis milímetros.
  • Evolución: cambios en la forma, color relieve o síntomas (como picor, dolor o sangrado) de un lunar.

Desde el IVADE se recuerda la importancia de concienciar a la población acerca de la necesidad de implementar hábitos saludables de exposición solar y de informar sobre la importancia del diagnóstico precoz del cáncer de piel.

El cáncer de piel se debe fundamentalmente a la exposición solar. Debemos evitar las horas en las que sol es más intenso y, además de protegernos por fuera, es muy importante el efecto protector de una correcta alimentación.